3 oct 2011

Dell mostrará su primer Ultrabook en enero, con Ivy Bridge


Dell Adamo fue una buena muestra de lo que la generación “pre-Ultrabook” de portátiles compactos pudo conseguir. Una máquina muy ligera y con unas medidas increibles y aún así muy potente, con gráficos dedicados y un procesador Core 2 Duo, que era el máximo exponente de las CPU para laptops. El problema de este equipo era su precio, tremendamente alto, que lo llevó al fracaso comercial. Pese a los intentos de Dell de despertarlo de su sueño eterno, rebajando su precio — y perdiendo mucho dinero con cada unidad — el destino de esta impresionante máquina fue la obsolencia.

La plataforma Ultrabook le da una segunda oportunidad a Dell para demostrar de lo que es capaz en términos de diseño, y la firma podría volver al mercado de los portátiles ultra ligeros a partir de enero, momento en el que mostraría su primer Ultrabook, según los informes, aprovechando la primera gran feria electrónica del año, el CES de Las Vegas. Contactos cercanos a la compañía estadounidense dicen el equipo aparecería coincidiendo con la aparición pública de los chips de nueva generación de IntelIvy Bridge, construidos con un proceso de fabricación de 22 nanómetros, y especialmente ideados para este tipo de ordenadores, que necesitan una potencia razonable a un bajísimo coste energético.
Evidentemente, aunque Ivy Bridge haga su debut a comienzos de año, la plataforma no estará terminada para su distribución entre los fabricantes hasta, al menos, el mes de marzo, de modo que no es del todo seguro que el primer equipo Dell ultraligero post-Adamo pueda aprovechar las ventajas de los nuevos chips, que incluyen el soporte para displays 4K, con una GPU más avanzada. Esto nos dejaría con dos opciones: o bien Dell mostrará un prototipo para adaptarlo a las nuevas CPUs antes de su lanzamiento, o veremos un primer modelo antes del mes de marzo, con chips Sandy Bridge. Aunque la información publicada es escasa, coincidiría con el modo de actuar de Dell, que suele presentar con bastante antelación sus nuevos productos a principio de año, aprovechando el CES, mediante una rueda de prensa ajena al evento principal.
Lo cierto es que con la mayoría de fabricantes a punto de comercializar sus primeros Ultrabooks, la llegada de Dell puede resultar tardía, pero por lo que se ha caracterizado esta compañía en los últimos años, es por dejar que la competencia tantee el mercado antes de lanzarse. El producto final puede ser el auténtico killer que Intel, y la industria, están esperando. En estos momentos, Intel está ejerciendo una considerable presión sobre firmas como Dell, AcerAsus o Toshiba para crear una competencia seria frente a la segunda genración de Macbook Air — principalmente para aumentar la demanda de sus chips ULV — que consuerte desembocará en una generación de portátiles de gran calidad a precios ajustados, si es que en algú momento el fabricante de microprocesadores se baja de la burra y atiende a las súplicas de los ensambladores.